miércoles, 23 de septiembre de 2009

ESCLEROSIS MULTIPLE, UNA ACTITUD MENTAL


http://senderodeluz.blogspot.com/2008/01/esclerosis-mltiple-una-actitud-mental.html


ESCLEROSIS MULTIPLE, UNA ACTITUD MENTAL

Jesús Ravelo Galván . Ex-Pte Asociación Canaria Esclerosis Múltiple. 1.988

En una enfermedad como esclerosis múltiple, con toda la depresión, frustración y rabia que conlleva, nuestra actitud para con el mal, tiene un efecto vital en como vamos a experimentarla en nuestras vidas. Lo que a continuación sigue está basado en mi experiencia personal viviendo con esclerosis múltiple durante los últimos 12 años. Me ha dejado severamente impedido pero he aprendido lecciones y desarrollado actitudes que me han ayudado no sólo a aceptar la enfermedad sino también a conocer alguno de sus aspectos más positivos.

Aunque se pueden encontrar excelentes libros en el aspecto físico de esclerosis múltiple, tales como dietas y fisioterapia, me gustaría resaltar los beneficios potenciales derivados de una actitud mental.

Los seres humanos somos como balanzas; si uno de sus lados desciende, el otro se eleva para compensar. De igual manera el deterioro de las funciones físicas podría causar el despertar y fortalecimiento de habilidades y dimensiones internas previamente desconocidas. Por ejemplo, los invidentes pueden desarrollar los sentidos de oído y olfato de una forma más acusada puesto que la pérdida de visión concentra la atención en otros sentidos. Para un inválido, la falta de movilidad física podría potenciar un nuevo sentido de libertad mental. Considero el estado mental consciente como esa parte de mí que está al tanto de los sucesos y sensaciones de mi vida diaria. Si el estado mental fuese la punta de un iceberg (la parte más pequeña que podemos ver), entonces el subconsciente o inconsciente sería la parte mayor de nuestra mente que se encuentra oculta. La parte consciente de nuestra mente razona de ambas formas: deductiva e inductivamente. El subconsciente trabaja deductivamente; ej.: de causa a efecto.

Imagino el subconsciente como un jardín; si lo que se ha plantado es negativo, producirá resultados negativos. Lo mismo ocurre en la hipocondriasis donde el temor al sufrimiento puede producir problemas físicos. Si nuestra atención la concentramos en las cosas que tememos, una especie de energía interior oculta produce efectos reales. Lo que empieza siendo un estado imaginario, puede convertirse en realidad. Este mismo resultado se puede lograr en lo que se llama "efecto placebo". El poder de convicción de una persona puede llegar a tal extremo que pueda sentir mejoría en su mal aunque no se le haya aplicado ningún tipo de medicamento o droga que pueda explicar científicamente tal mejoría. Si podemos crear energías ocultas en la hipocondriasis, también podremos hacer lo mismo para mejorar nuestras vidas. Una mejoría externa se puede lograr como resultado de cambios internos.

Los estados hipnóticos están íntimamente ligados a los cambios internos los cuales son causados cuando el estado mental consciente no es molestado por influencias externas. Así pues, se recomienda un entorno relajado y placentero a fin de ayudar a centrar nuestra atención en la idea o sentimiento que intentamos implantar en nosotros. Debemos ser cuidadosos y selectivos a la hora de escoger aquello que vamos a implantar en nuestro subconsciente a través de la autosugestión. Si el hecho de pensar en cosas desapacibles tales como ansiedad o frustración producen un efecto negativo en nuestras vidas, entonces el hecho de plantar pensamientos como armonía, paz y sabiduría y estimularlos para que florezcan en nuestro campo mental, solamente puede producir efectos positivos, pues lo semejante se atrae.

Nuestra energía mental puede ser dirigida por nuestros pensamientos. El despilfarro de tal energía debería ser evitado. El aprendizaje del arte de la concentración es fundamental para cualquier tipo de trabajo mental, pero para la persona con síntomas de esclerosis múltiple, la habilidad de concentración puede variar debido a la fatiga, el stress, los cambios climáticos e incluso la hora del día. Las energías mentales incluyen: concentración (en ideas y sentimientos asociados), visualización (formando imágenes mentales) e imaginación constructiva (imágenes de un estado deseado). Estas son herramientas muy efectivas para una actitud mental. Es posible que, creando imágenes tan positivas como equilibrio, fuerza, etc., podamos estimular estas sensaciones en nuestra vida diaria.

Para aplicar estos métodos se requiere perseverancia y constancia. El Yoga es una de estas técnicas de disciplina física y mental. Nos anima a descubrir nuestro potencial oculto. El control físico puede ayudar a la disciplina mental, pero no es necesariamente la única manera de conseguirlo. Para mi, también es posible trabajar desde el centro hacia afuera. El Yoga for Health Foundation (Fundación de Yoga para la Salud) en Ickwell Bury, Bedfordshire, Inglaterra, y el Yoga Biomedical Trust (Centro de Yoga Biomédica), trabajan en este campo.

Una parte importante del proceso de la actitud mental es la meditación, lo que fundamentalmente significa fundirnos en nuestro interior a fin de alcanzar estadios más altos de conciencia perdiendo así el sentido de lo que nos rodea. Podemos así acceder a una corriente de energía y de profunda serenidad que pueden ser expresadas en nuestras vidas. La meditación no es un concepto religioso; su base principal radica en la profunda e inexplorada naturaleza del hombre.

Así pues, podemos ver la actitud mental como una forma de realizarse y de aprender a utilizar nuestras capacidades a fin de que nuestras vidas adquieran significado sin importar nuestras limitaciones físicas. El romper las cadenas de una actitud mental negativa puede darnos una nueva sensación de libertad.

La idea de que el poder mental puede influenciar fuertemente en los desordenes físicos, no es generalmente admitido. Cuando una mejoría drástica ocurre, la etiquetamos como "milagro" y lo atribuimos a un poder externo inidentificado. De la forma que yo lo veo, los límites de nuestra energía interna y capacidad mental, están aún por descubrir. Considerar la magnitud potencial de la mente como efecto más que como causa, es como decir que el viento existe porque los árboles se mueven.

Algunos métodos de disciplina mental hacen énfasis en la importancia terapéutica de revivir momentos traumáticos del pasado. Para mi, estas prácticas entrañan el riesgo de quedar atrapados en emociones desagradables. Pienso que es innecesario tratar de desechar emociones deseables a fin de que puedan ensombrecer el aspecto negativo.

Aflicción y depresión son estados de ánimo comprensibles cuando se padece esclerosis múltiple y estas sensaciones deben ser reconocidas y expresadas a fin de poder progresar a través de ellas para poder conseguir un mejor estado mental. Como Kahill Gibran escribe en "El Profeta": "Tu dolor es la rotura de la concha que encierra tu comprensión".

Durante algunos años, mis problemas de escasa movilidad, incoordinación, ausencia de equilibrio y pérdida de visión, fueron como una nube tormentosa ensombreciendo mi vida. Parecía como si esta me hubiese vuelto la espalda. Atravesé un período de rechazo y amargura. Eventualmente, estos sentimientos empezaron a perder importancia al tiempo que sentí que podría haber un lado positivo y potencialmente enriquecedor a esas limitaciones sin sentido aparente. Ahora, cuando miro atrás, entiendo lo que Gibran quiso decir: "Cuanto más penetra el dolor en tu ser, más alegría puede contener". Debido al empleo de técnicas de disciplina mental -visualización entre ellas-, concentración en el mejoramiento de mi equilibrio y de coordinación mientras me muevo, mi mente ha desarrollado un mejor estado de equilibrio interior y de coordinación. Así pues, me di cuenta de que el hecho de implantar mensajes positivos en mi mente, se traducía en un mejoramiento de mi estado mental. Si existe algo de positivo en una situación límite, es que la necesidad extrema puede manifestar en nosotros lo que normalmente vive en estado latente.

El ser humano puede lamentarse muchas veces de sus penas, pobreza o infortunio sin notar el tesoro que yace a su lado. Ese tesoro es el principio de la gran riqueza que mora en nosotros pero que, como para con todos los tesoros, se requiere antes que nada perseverancia para encontrarlo, extraerlo y pulirlo para que aflore su brillo oculto. Como el Alquimista dijo: "El hombre es metal opaco que puede transformarse en oro resplandeciente".

Para mi, la experiencia de tener esclerosis múltiple, ha sido ardua tarea, pero a menudo ha significado un fascinante trabajo de auto-descubrimiento. Las capacidades que perdí (y de las que en el pasado pensé eran numerosas), la amargura que he sentido y las depresiones que aún padezco, aparecen ahora como pequeñas sombras menguantes en comparación con los nuevos aspectos de la vida que he descubierto. La importancia de nuestros recursos internos no pueden enfatizarse lo suficiente.

Cuando visité al doctor Sandy Burnfield el pasado verano, hablamos sobre la incertidumbre de tener esclerosis múltiple y de como mi experiencia de padecerla, había cambiado gradualmente hacia un mejor estado de auto-confianza, determinación y seguridad. Su valioso estímulo de compartir lo que había descubierto, llegó en el momento adecuado y este artículo es el resultado porque, por mucho que yo haya aprendido de mis experiencias personales, éstas carecerían de valor a menos que otros se puedan beneficiar de ellas.

Sin querer parecer envanecido u orgulloso y reconociendo que la evolución es un proceso continuo, me gustaría concluir diciendo que: "Nunca pensé que estando como estoy, pudiera sentirme como me siento".

NOTA: Jesús Ravelo Galván fue el receptor del premio "James D. Wolfensohn" de 1.988 según recomendación del "Wolfensohn Award Subcommittee of the PwMSIC". El premio le fue concedido en una ceremonia celebrada en la Sala de Conferencias Internacional de Esclerosis Múltiple en Roma, Italia, el 15 de Septiembre de 1.988

 

3 comentarios:

Gonzalo Vázquez Gabor dijo...

El post interesantísimo, y la foto estupenda.
Besos !

Cassiopeia dijo...

Gracias, Emma. Me uno a los comentarios de Gonzalo.
Es cierto y aplica a cualquier condición... que en mi caso son los tumores cerebrales. Aunque de vez en cuando el espejo se empañe, ¡a buscar el trapito para aclararlo!

Anónimo dijo...

Es muy interesante todo lo comentado. Estoy de acuerdo que el poder mental en positivo lo puede "casi todo", por lo menos aliviar el camino tormentoso. En mi caso, el yoga ya es un referente en mi vida.El yoga me ha enseñado a tratar la EM como un personaje secundario en la historia de mi vida y no como la protagonista. Se acabó!!!Hay que saborear la vida intensamente y ser fuerte con actitud optimista si llegan los momentos menos gratos. Gracias x vuestras palabras sabias y que curan el espíritu.