miércoles, 18 de abril de 2012

El control epigenético



La idea de que nuestro destino está indeleblemente inscripto en nuestros genes es un derivado del anticuado concepto científico conocido como “determinismo genético”.
El control epigenético, revela que nosotros no somos “víctimas”, sino “amos” de nuestros genes. La traducción literal de control epigenético, es “control por encima de los genes”. Los genes no controlan la vida, la vida está controlada por algo por encima de los genes.
Se ha comprobado la falsedad de la creencia convencional de que el genoma representa al equivalente de una computadora con programas que se pueden “leer solamente”.
Los mecanismos de la epigenética modifican la lectura del código genético lo que significa que los genes en realidad representan programas que se pueden “leer-escribir”, en donde las experiencias de la vida redefinen activamente la expresión genética de un individuo.
Esta versión revisada de la ciencia, enfatiza la realidad de que nosotros controlamos activamente nuestra expresión genética momento a momento a través de nuestras vidas.

Del Microcosmos de la Célula al Macrocosmos de la Mente

El poder de la mente subconsciente se basa en su habilidad de procesar cantidades masivas de información, adquirida de las experiencias de aprendizaje directas e indirectas, a una velocidad extraordinaria.
La mente consciente de sí misma puede enfocarse en cualquier función en el cuerpo humano y controlarla. Por el contrario, se estima que la diminuta corteza pre frontal de la mente consciente de sí misma sólo puede procesar alrededor de 40 impulsos nerviosos por segundo. Aunque la habilidad de la corteza pre frontal para cumplir tareas múltiples está físicamente limitada, la mente consciente de sí misma puede enfocarse en cualquier función en el cuerpo humano y controlarla.

Los componentes de la mente subconsciente y consciente de sí misma funcionan en conjunto, siendo el subconsciente el que controla cada comportamiento que no es atendido por la mente consciente de sí misma
El principal determinante en la formación del destino de nuestras vidas es el banco de información de percepciones y creencias pre-programadas en nuestras mentes.
Cuando siendo pequeños grabamos creencias limitadoras y saboteadoras sobre nosotros mismos, estas percepciones se convierten en nuestras verdades, y nuestro procesamiento subconsciente generará inadvertidamente conductas que son coherentes con esas verdades.

La fuente de percepciones que da forma a nuestras vidas deriva de la mente consciente de sí misma. A diferencia del programa reflexivo de la mente subconsciente, la mente consciente de sí misma es una plataforma creativa que nos permite mezclar la gran variedad de reflexiones con la infusión de la imaginación, un proceso que genera un número ilimitado de creencias y variaciones de conducta. La calidad de la mente consciente de sí misma dota a los organismos de una de las fuerzas más poderosas del universo, la oportunidad de expresar el libre albedrío.

Hay una gran variedad de procesos efectivos para re-programar las creencias limitadoras, aprender cómo aprovechar nuestras mentes para promover el crecimiento es el secreto de la vida, al volvernos más conscientes y depender menos de los programas automáticos subconscientes, nos transformamos en los dueños de nuestro destino en lugar de las “víctimas” de nuestros programas. De esta forma podemos re-escribir viejas percepciones limitadoras y transformar activamente el carácter de nuestras vidas para que estén llenas de amor, salud y prosperidad, los cuales son nuestro derecho de nacimiento.
Bruce Lipton

Algunas personas muy inteligentes y sabias, logran transformar estímulos negativos en herramientas positivas y además el ser humano tiene la capacidad de poder modificar a su antojo el medioambiente en el que vive…
Bianca Atwell

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