sábado, 8 de diciembre de 2012

La lesión en la médula espinal (LME) se puede reparar


La lesión en la médula espinal (LME) conlleva daños motores y sensitivos a los pacientes además de alteraciones autónomas y emocionales.
Esos déficits neurológicos después de una LME ocurren debido a una interrupción de los caminos sensoriales aferentes y eferentes motores entre las partes del cuerpo y las estructuras corticales y subcorticales. 
Eso provoca una desconexión de las áreas sensorio-motoras preservadas y sus mandos motores eferentes no reciben una apropiada retroalimentación aferente. 

Algunos estudios han demostrado que el cerebro adulto es capaz de una reorganización extensiva del Sistema Nervioso Central (SNC) y Sistema Nervioso Periférico (SNP).
Los aspectos más importantes de la plasticidad cerebral están en el potencial de cambio que puede ser explotado durante el desarrollo y madurez por circunstancias anormales en las que se desconecta de la condición normal.

Existe una amplia evidencia que sugiere que después de una lesión, ocurren cambios plásticos en el cerebro para compensar la pérdida de función de las áreas con lesión. Estudios hechos por Green et al (1998) relacionan el aumento de la activación cortical con la mejoría de las funciones motoras. 

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